domingo, 1 de julio de 2012

Gráfica Universitaria


En pasadas semanas he podido compartir algunas experiencias, de trabajo, logros y despedidas, con estudiantes de la Escuela Popular de Bellas Artes (EPBA) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que me parecen interesantes de extender para conocimiento de un público más amplio que el universitario. 
La primera que referiré será la exposición individual que uno de ellos montó en el garaje de su casa, la cual está próxima a dejar pues continuará sus estudios en Artes Visuales en la ciudad de Ensenada; ciudad que le acogerá principalmente por razones familiares. Hace algunos años, Paulo Jacobo Alonso abandonó su vida de afortunado éxito profesional en la ingeniería en sistemas, dentro de una gran empresa cervecera, por la inquietud de estudiar artes. Desde entonces la fotografía, la gráfica y el dibujo han sido sus principales campos de desempeño. 
La enajenación de la forma fue una exposición breve (una noche) en la que, en medio de un convite de cerveza, música y botana, exhibió trece dibujos hechos con humo sobre cartón satinado color blanco. Colgados de un cordón sujeto al muro, utilizando pinzas para documentos, los pliegos exhibían algo más que figuras caprichosas formadas por el hollín de una antorcha, confeccionada por un trozo de pantalón mojado en combustible. Una vez manchado el papel de negro, lo depositaba en el suelo y desnudo, adhería su cuerpo a la superficie del papel, manchándose a sí mismo y retirando el hollín al levantarse. 
Así, las obras expuestas son un conjunto de rostros múltiples, brazos y pezones marcados, piernas y sexos impresos de un cuerpo desnudo e indexado en la superficie monocroma. El rastro del cuerpo queda a la vista dejando su ausencia, pero desdoblando la normalidad de la representación física de la persona; permitiendo a Jacobo reconocerse en las estampaciones que produjo experimentando diversos procesos y materiales hasta encontrar (y encontrarse) un método propio de producción y manifestación. 
Recuerdo de él un consejo que ha marcado mis días desde que lo pronunció: “necesitas ser el otro Juan Carlos… el no Juan Carlos.” Esta identificación del sí mismo como otro, en un no-ser-como-siempre, es una recomendación que Paulo emite por su propia búsqueda de las posibilidades de su vida. Ha migrado en sus formas de ser, y se encuentra por realizar una mudanza más en el tránsito de su existencia. Desdoblar la propia forma es una sugerente manera de prepararse para los cambios porvenir. 
Una de estas obras se encuentra actualmente expuesta en la galería “David A. Siqueiros” de la Escuela Popular de Bellas Artes en el Centro Histórico de Morelia (calle Guillermo Prieto #87). 
Otra experiencia que relataré es el trabajo de Eve Mora, a.k.a. Candy Man, el cual tuve oportunidad de reseñar para el proyecto Pórtense Serios que impulsan varios alumnos actuales de la EPBA. El objetivo que se proponen en dicho proyecto consiste en impulsar y difundir el trabajo que realizan alumnos de la escuela, más allá de los trabajos académicos correspondientes a las asignaturas teóricas y prácticas. En un sitio de internet publican una presentación diapositiva de imágenes de obra, una entrevista y el texto de una tercera persona que haga lectura al trabajo de cada entrevistado. 
Candy Man es una joven estudiante y empresaria de su marca Sugar Sugar que, al menos en el terreno de la gráfica, cuenta con el mérito reciente de haber sido seleccionada en la III Bienal Nacional de Artes Gráficas “Shinzaburo Takeda” que se realiza en Oaxaca, con sede en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO). El universo simbólico que paulatinamente va construyendo Mora parece sufrir los efectos contemporáneos de la resaca psicodélica de los setentas, el frenesí cromático y estrambótico de los ochentas, y el delirio ultra-tecnológico y exageradamente espontáneo de los noventas.
La supremacía del azúcar en su propuesta se relaciona, como ella misma refiere, a nociones de alegría e infancia, al dulce como un elemento que ilusiona y fascina. A los dulces les es concomitante aspectos de color, sabor, textura, las cuales Candy Man aplica para los objetos modelados que produce con plastilina epóxica pintada a mano, no sin integrar un elemento lúdico aunque desconcertante en sus figuras. Sus dijes son gusanos alegres, muelas con ojos blancos y baba escurriente, criaturas de cuatro ojos, ardillas espaciales de tres patas. Produce Matrioskas zombies y gráfica de personajes irreales. Sus niñas son sujetos espaciales de cananas sobre el pecho, conectadas a mangueras que no se sabe si succionan o inyectan sustancias; también pequeñas botargas violeta que ofrecen globos oculares como diversión. La hiperglucemia también puede funcionar como un barbitúrico delirante que permite a la imaginación transitar por terrenos no conocidos. 
La fantasía no es un simple medio de escape sino también un anclaje en el mundo, mediante el cual se manifiestan las dimensiones humanas de una personalidad en conflicto generacional envueltas en un conflicto social. Para un mundo lleno de amargura, nunca es demasiada azúcar. 
Para visitar el sitio de Pórtense Serios, acceder a la página portenseserios.wordpress.com
Finalmente, la elaboración experimental en la gráfica de gran formato lleva a los estudiantes a explorar no sólo la conformación de imágenes planimétricas, como normalmente se supone que son la mayoría de las artes visuales. En una de las asignaturas, la Dra. Ioulia Akhmadeeva propuso a sus alumnos desarrollar un proyecto gráfico-escultórico que al final no se exhibiera en los muros de una sala, sino ocupando un espacio: el objetivo de la gráfica no fue la producción de imágenes sino una instalación. 
Mediante la talla de 3 a 4 tablas de madera de 120x80 cm por alumno, se conformarían personajes mediante cubos armados con un armazón de papel ilustración, sobre el cual se colocarían las superficies impresas en papel liberón. El resultado propuesto es la conformación de una familia de 7 miembros en cuyas superficies también puedan leerse refranes populares y frases célebres de personajes identificables. Una familia es el conjunto de saberes ya adquiridos y por adquirir en sus miembros, una transferencia constante de información y actitudes que establece una dinámica grupal que oscila entre el equilibrio y el desorden. Por ahora el proyecto se encuentra en el armado de las piezas finales, y ello se montará próximamente en el Centro Cultural Universitario en una fecha por confirmar. 
El estudio de las artes requiere no sólo de un aprendizaje teórico, pues el arte no es una cosa puramente mental. También involucra mucho trabajo, práctica, disciplina y experimentación, pero sobre todo de conclusión y realización. 

Publicado en el suplemento cultural Letras de Cambio
Diario Cambio de Michoacán
1 de julio 2012

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