domingo, 26 de febrero de 2012

El valor de la mirada. 31K Retratos por la Paz

A la izquierda, una de las imágenes de la intervención urbana de 31K Retratos por la Paz.
Al centro, Gilberto Morelos (de Futura A.C.), Yunuén Velázquez (periodista) y el fotógrafo Diego Huerta en la intervención urbana en la cerrada de San Agustín, Morelia.
A la derecha, imagen tomada del proyecto 31K Retratos por la Paz.

Una imagen vale más que mil palabras, pero este dicho popular adquiere una dimensión nueva y radical cuando hablamos no de una sino de treinta y un mil imágenes que muestran la misma cantidad de rostros y cuerpos sosteniendo, entre sus manos, una paloma azul de papel. Así, miles de imágenes reproducen un concepto que no se traduce en millares de palabras sino en una sola, fundamental, lapidaria, ineludible, urgente: Paz. ¿Cuál es, entonces, la importancia de la mirada que habla de cosas que no se pueden sólo con palabras, y que a través de ésta se producen las imágenes? 
Sin textos curatoriales, ni avisos por la prensa ni boletines, sin actos inaugurales y sonidos instalados en la plaza pública con la anuencia de funcionarios… solamente con las ganas de trabajar en paz y por la paz, colaborando, se instaló la intervención urbana en Morelia del proyecto 31mil retratos por la paz. Es la quinta intervención urbana que Diego Huerta, fotógrafo y artivista, realiza como segunda etapa del proceso que inició hace un año junto con su compañera Daniela: retratar 31 mil personas (número de muertos contabilizados al momento de iniciar el proyecto, en el contexto de la guerra federal contra el crimen organizado), una por cada muerto, cada persona con una paloma azul en las manos. Dotar de rostro, cuerpo y lugar a los vivos que aspiran a un ambiente de más propicio para la vida y el respeto. 
Las imágenes puestas en la calle, resultado de todos los retratos que están disponibles en la red (proyecto31mil.com), hablan por sí solas. “No necesitas entender ni siquiera de dónde viene el proyecto ni para qué es el proyecto. Lo que importa es que no necesites ningún discurso, ningún eslogan, ningún nada para que el retrato a la persona le cambie la vida.” El retrato ya te dice algo; Diego responde “ya te dice mucho.” Hablábamos sobre la experiencia de los transeúntes a través de la cerrada de San Agustín, donde mamparas sugieren detenerse un instante para mirar a otras personas: las que en fotografías sostienen a “La Huasteca”, la paloma papirofléxica que es la constante de cada imagen. 
El proyecto fue posible gracias a la participación de 31 mil personas retratadas. Pero también fue fundamental el apoyo de personas que en cada uno de los 32 estados de la República recibían a Diego y facilitaban su estancia, el caminar acompañado por la calle, conseguir recursos, lograr colaboraciones. En una sociedad ideológicamente polarizada como la nuestra ¿cómo fue tocar tantas mentalidades diferentes para construir un objetivo común? Aquí participa un elemento central: la voluntad y sus cualidades para la libertad. 
Diego responde: “A lo largo del proyecto nos ayudaron las personas más radicales que te puedas imaginar. Me refiero a radicales perredistas, radicales priístas, radicales panistas. Pero cuando entendían que nosotros no íbamos a buscar eso que tú dices [el uso politiquero de la crítica de la guerra contra el narco] se adaptaban. Existe adaptabilidad todavía en las personas. Cuando tú estás frente a una persona que te pide ayuda y no tienes a cientos de manifestantes alentándote a gritar consignas contra alguien (contra una persona o contra un gobierno o contra un partido), eres tú quien va a tomar la decisión. Entonces al momento de empezar a fraccionar esas filas de personas en fracciones individuales, de uno, ahí todo cambia. Ya no somos tan valientes como para salir y mentarle la madre al que está enfrente, porque ya no tienes el soporte que está atrás de ti. Es ahí donde te empieza a caer el veinte de que al final de día eres tú quien toma las decisiones; no un partido, no un líder, no un sindicato, no un grupo, eres tú como persona; como individuo, eres tú. 
"Y cuando entiendes eso te das cuenta del poder que tienes tú como ciudadano, como persona; y te das cuenta que efectivamente está en ti el cambio. Y es chido, porque al final del día podríamos terminar hablando de política, pero desde una perspectiva ciudadana, y humana y de respeto. Ellos [las personas que apoyaron el proyecto] siguen con sus mismos ideales, siguen con sus mismas convicciones, ellos no cambiaron de partido, ellos no cambiaron de mentalidad, pero saben que al final del día la decisión es de ellos […] un partido, un gobierno está conformado por personas. Y como personas tenemos que entendernos. Y todo ese beneficio o perjuicio que nos estamos causando nos está afectando a todos.” 
El activismo desde esta perspectiva, nombrado por ello artivismo, no revitaliza el discurso de las artes (la fotografía en este caso) atendiendo a los aspectos de la política, sino que busca aportar al abordaje y transformación social recurriendo a las artes y su práctica. Esta es una invitación a la acción con una actitud más agresiva. “Ni Daniela es la Madre Teresa ni yo soy Gandhi. Y si vienes y me das un chingadazo yo te lo voy a devolver. Yo no soy pacifista; trabajo para la paz, que es distinto. Y creo que ahora la paz necesita un poco más de acción.” Interpelar a las personas que integramos a la sociedad, confrontándonos con las formas de nuestra realidad cotidiana para lograr entender, en conjunto, que las cosas “como son” no son normales. Son así porque aún no hemos decidido que sean de otra manera. Al final del día, la decisión individual (que sumada por miles, muta en voluntad social) es nuestra. 
La primera fotografía del proyecto se tomó el 14 de febrero de 2011. A un año de distancia, Diego se encontraba en Morelia montando la intervención urbana que durará aquí algunas semanas. Después de conversar por la mañana sentados en la banqueta con el equipo que le apoyó en su estancia en la ciudad, esa tarde se dirigió a la isla de Janitzio, lugar elegido por él para el último retrato. La persona 31 mil tuvo por nombre María Guadalupe. 

Publicado en el suplemento cultural Letras de Cambio.
Diario Cambio de Michoacán.
26 de febrero 2012

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