domingo, 7 de abril de 2013

La Carta

Grabados del libro "La Carta" y aspecto de La Paloma Espacio Cultural

Recientemente el Museo de Filatelia de Oaxaca A.C. publicó un libro muy particular titulado La Carta. Compuesto por 21 grabados al linóleo realizados por cuatro jóvenes tacambarenses guiados por Artemio Rodríguez, artista y promotor cultural intenso. Jesús y Juan Arriaga Silva, César Rodríguez Avilés y Gildardo Arreola Rodríguez se dieron a la tarea de dar imagen a un relato compuesto por Artemio en torno a la práctica siempre relevante de escribir cartas y enviarlas hacia su destino. 
La travesía que la narrativa expone es sencilla y, sin embargo, cargada de significados prácticos y emotivos. Una mujer en Oaxaca, María, piensa en su hijo. Él a lo lejos, escribe una carta añorando su tierra y su gente: la banda de música, nadar en el río, los días de toros. Cuenta sobre sus amigos estando en Alaska en medio del mar, envía calurosos deseos y cierra el sobre con su carta. 
Inicia así el gran viaje de un paquete ligero desde el norte de América hasta una pequeña población en Oaxaca: Yosonotú. Desde el barco en que vive y trabaja Juan, el remitente, la carta viaja en helicóptero que hace su entrega al camión de la tundra y que recoge más cartas en su camino. Llega a Juneau, capital de Alaska, por avioneta; y de ahí viaja a Washington D.C. en un avión para continuar hasta la ciudad de México en un avión más grande todavía. En autobús la carta viaja con más pasajeros hasta Oaxaca, y una camioneta de servicio foráneo conduce el envío hasta Yosonotú. Un señor lleva el correo en su terca mula para en el campo ser transportada por un cartero a pie, perseguido por perros, vitoreado con un tradicional “córrale” que emite un muchacho desde una ventana. Finalmente la carta es entregada a la “sorprendida María, quien llora de alegría… y pronto responde con otra bonita carta que hace el mismo viaje, pero de regreso. Fin.” 
El pequeño libro tiene el tamaño de una tarjeta postal y adorna sus páginas con bicolores marcos rayados de los sobres tradicionales para el correo. Fue presentado el pasado 23 de febrero en el Espacio Cultural La Paloma, en el corazón de Tacámbaro, Michoacán. Y más recientemente los jóvenes autores pudieron viajar a Oaxaca el 8 de marzo para presentar la publicación en el Museo de Filatelia. 
La importancia de un ejercicio como este tiene varias aristas. Primero, la producción de un conjunto de obras gráficas como proceso formativo. Artemio Rodríguez abrió su taller en San Miguel Tamácuaro a cuatro jóvenes interesados, por iniciativa propia, en aprender arte. La práctica de un oficio involucra a la persona en el conocimiento de la disciplina y las habilidades necesarias para comunicar intereses, imaginaciones, ideas mediante imágenes. Poco a poco, la práctica va necesitando de teoría e historia, habilidades manuales y visuales. 
A través de Juan Pascoe y el taller gráfico Martín Pescador, se posibilitó la participación de los cuatro muchachos para realizar una edición comisionada por el Museo de Filatelia sobre la importancia del correo postal como forma de intercambio entre personas. La filatelia (la impresión y dotación de valor de timbres postales) es una práctica cultural que promueve valores históricos, artísticos y sociales mediante sus imágenes impresas sobre las pegatinas que adornan y acompañan los sobres. Promover la práctica de la escritura de cartas, caída en casi total desuso por la población general por un crecimiento exponencial de la correspondencia a través del internet, se mueve a la par del fomento de las artes gráficas en un ambiente artístico donde el arte contemporáneo se piensa más en términos de prácticas procesuales que en la producción de imágenes mediante oficios. 
Eduardo Barajas Mendoza, director del Museo de Filatelia de Oaxaca, menciona en la introducción del libro que los jóvenes Juan, Jesús, César y Gildardo “nos están haciendo una invitación a través de La Carta: escribir. Escribirle a la gente que queremos, como antes, con papel y lápiz, dentro de un sobre, y con un timbre postal que le permita a nuestras palabras viajar, viajar lejos […] Aceptemos esta invitación y frenemos el avasallador paso de la tecnología , ese que nos empuja a olvidar una de las formas más cálidas de la comunicación: La Carta.” 
El libro puede adquirirse en el Espacio Cultural La Paloma (Ignacio Allende #82) en el centro de Tacámbaro, en el cual se realizan diversas actividades que representan un importante esfuerzo independiente en la gestión cultural y la promoción artística del pueblo. 

Publicado en el suplemento cultural Letras de Cambio. 
Diario Cambio de Michoacán. 
24 de marzo 2013

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