domingo, 27 de septiembre de 2009

El Sentido de la Mirada en un 25 aniversario

Ventana encajonada (Vicente Guijosa), Love Vibrations (Guillermo Wusterhaus) y Holanda (Isela Mora)

Con el fin de rendir homenaje a l@s compañer@s fotógraf@s de Michoacán, que desde “el fotoperiodismo, la fotografía independiente, de estudio, la docencia” y otras áreas “capturan el mundo por medio de sus cámaras y comparten con nosotros miradas de lo que somos y dejaremos como legado”. Esto lo dice María del Carmen Escobedo, directora del Sistema Michoacano de Radio y Televisión, en el marco de las actividades realizadas por el 25 aniversario de este organismo.
El Sentido de la Mirada es una exposición fotográfica montada a un costado de la plaza Benito Juárez, en el Centro Histórico de Morelia. Aparece en el panorama de las exposiciones montadas en espacios públicos, en consonancia con las muestras Calzada de la Expresión del colectivo Primer Click y Conspiración y Espacios de libertad del ayuntamiento local, la Universidad Michoacana y el gobierno del Estado. Tres exposiciones en espacios públicos en el contexto de un solo mes en esta ciudad. ¿Habrá continuidad en el aprovechamiento de andadores y plazas como espacios de visualidad?
Caminando desde la avenida Madero, la exposición nos recibe con una imagen de Vicente Guijosa, Ave negra, mosaico fotográfico que, a partir de la vista de un rincón colonial, dibuja siluetas de pájaros como parvada en pleno vuelo. De él mismo se presenta Ventana encajonada que bajo la misma estrategia juega con bloques y su reacomodo visual. Es un juego estructural que delata bien la formación arquitectónica de Guijosa, no sólo por el hecho de que sus imágenes se conforman a partir de tomas arquitectónicas.
De Guillermo Wusterhaus, quien se ha dedicado ampliamente a la docencia fotográfica, Love Vibrations y Nocturn representan bien el tono de su trabajo, particularmente la primera por su creciente interés hacia los aspectos eróticos representados mediante la foto fija. Dos pares de narices, barbillas y labios entreabiertos se convierten en la ondulación resultante de la cercanía de dos semejantes que se abren al recibirse. La intimidad es tal que sobre las siluetas se dibujan nítidos los vellos en la piel.
También con amplia trayectoria docente y fotográfica, Elsa Escamilla muestra Compañeros, que viene a tono con sus anteriores trabajos como La emperatriz de México, donde aborda la aparente omnipresencia de la Coca-Cola en nuestra cultura nacional, en el imaginario colectivo y la vida cotidiana. Los productos masivos que se vuelven presencias constantes hasta en los espacios más familiares, como puede ser el rincón de un pequeño restaurante, donde un mural de personajes reconocibles compadrean con la televisión encendida; acompañantes para los comensales de cada mesa.
Isela Mora presenta su única fotografía bajo el titulo de Holanda y con ella cerramos el círculo agrupado históricamente alrededor de Fábrica de Imágenes, escuela de fotografía que en el estado es pionera en la educación formal en esta área; sitio donde convergen los personajes ya mencionados, y ello muestra que esta exposición conjunta fotógraf@s de práctica vigente y consistente, de impacto en la comunidad cultural.
Este paisaje de Isela Mora, viajera empedernida de cámara en mano, se asemeja a las vistas de la pintura holandesa del siglo XVII realizadas por el pintor Johannes Vermeer, de quien se realizó una película con el titulo “La chica del arete de perla” (2003). Los encuadres de varios paisajes en el filme se inspiran también en la pintura de Vermeer, quien es un protagonista de la trama. Las perspectivas de árboles con río bajo la luz amarillenta son imágenes características de estas regiones occidentales y Mora ha captado el contraluz formidablemente.
Alternando con la fotografía de autor(a), los fotoperiodistas y documentalistas también tienen presencia. Jesús Vieyra muestra dos imágenes relacionadas con la ocupación militar en Michoacán, evidenciando la convivencia de los cadetes con las comunidades que custodian. Una sonrisa peligrosa y Contraste de una guerra sin cuartel fueron presentadas este mismo mes, pero en formato pequeño, en la exposición Calzada de la expresión que ya hemos comentado.

Compañeros (Elsa Escamilla) y Cía. Martha Carrasco (Erick Sánchez)

Erick Sánchez presenta uno de los momentos más elocuentes de la obra J’arrive que presentó la coreógrafa Martha Carrasco y su compañía en la pasada emisión del Festival Internacional Cervantino.
Escenas de cotidianidad en las comunidades de Michoacán están a la vista en Granizada en Capula (Enrique Castro), Herramientas (Gerardo Algarín), Nueva Jerusalén (Cintya Ferrer) y Signo de fe (Carlos Vega), entre otras.
De la misma manera en que sucedió en la Calzada Fray Antonio, este es un abanico fotográfico que sacrifica la unidad expositiva a favor de la variedad de temas y reconocimiento a quienes mantienen viva la tradición/actualidad de la fotografía en el estado. La muestra dura apenas una semana, pero en su duración ha recibido más visitas diarias que cualquiera de los museos de Morelia. Los transeúntes se detienen, miran, caminan y conservan la imagen de su preferencia con celulares y cámaras digitales. Hay quienes aprovechando la exhibición, ofrecen a la venta discos compactos con videos y fotografías del centro histórico.
El montaje se encuentra a mitad de camino entre las suntuosas mamparas de Conspiración y Espacios de libertad y el montaje afable y modesto de Calzada de la expresión. Las impresiones de gran tamaño permiten admirar a detalle cada imagen, lo cual es particularmente importante en fotos como Tortuga Michoacana de Michel Traverse, que también tuvo presencia en la Calzada Fray Antonio. Hay fotografías que guardan este alto cuidado en la calidad de impresión, aunque hay excepciones, como sucede en las imágenes de Guijosa y de Alondra Vázquez, donde el pixelado de origen digital es demasiado evidente.
Por otra parte, hubo reiteraciones innecesarias en los nombres de l@s autores(as), al mostrarlos en las fichas técnicas lo mismo que en la superficie de impresión. Diana Maldonado, Cintya Ferrer, José Antonio Romo y Carlos Vega son ejemplos claros, donde al parecer se busca poner énfasis en la autoría.
Algunos participantes de esta muestra exhiben su obra en el Museo del Estado y en Insomnium, colectiva realizada en el seno de Fábrica de Imágenes. Así se advierte que El sentido de la mirada participa de una red expositiva donde fotógraf@s han encontrado sitios para el encuentro con el público.

Publicado en el suplemento Letras de Cambio
Peródico Cambio de Michoacán
27 de septiembre 2009

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