lunes, 1 de junio de 2009

Acuarela serbia en el MACAZ

Aspecto de la exposición Serbia en la Acuarela Contemporánea y la obra Balcones, de Silva Vujovic


Agua soy que tiene cuerpo,

la tierra la beberá.

Jaime Sabines


Pigmento, goma arábiga y agua sobre papel. Esta es la constitución general de las acuarelas, obras que se discuten entre el dibujo y la pintura dependiendo, por ejemplo, de del criterio y las fuentes consultadas. De la Universidad de Guanajuato, Sara Carmen Valdés ubica la acuarela dentro de las técnicas de la pintura, según se puede ver en su libro De la Estética y el Arte. Pero desde otras latitudes, Antonella Fuga le destina un lugar particular entre las técnicas del dibujo en su diccionario de Arte sobre técnicas y materiales de la editorial Electa.

La acuarela es una técnica noble, accesible, pero engañosa (por su consistencia líquida y algo impredecible) y fugitiva. No puede rivalizar con otros medios como el aceite y el acrílico para la durabilidad y la longevidad, pero es una técnica de uso muy difundido en la historia del arte, en la educación artística básica y en la plástica contemporánea mundial, como puede verse en la exposición Serbia en la acuarela contemporánea recientemente inaugurada este viernes en el piso superior del Museo de Arte Contemporáneo “Alfredo Zalce”.

En la inauguración hubo congratulaciones y agradecimientos de las directoras de los museos de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce y el Nacional de la Acuarela; con la contribución de diferentes funcionarios de la Secretaría de Cultura, el Campus Morelia de la UNAM y la Embajada de Serbia en México, el acto tuvo predominantemente un tono diplomático. Pero no reparemos en ello en esta ocasión, puesto que nuestro interés se dirige hacia la exposición, la cual ofrece mayor variedad formal de la que puede adivinarse por las imágenes visibles en invitaciones impresas para la muestra.

Todas las obras son recientes y de mediano formato, lo cual ofrece a la vista no sólo colores vivos y materiales frescos sino también homogeneidad en el montaje, el cual es limpio y austero. Hay obras de una nutrida variedad formal, desde lo figurativo hasta lo abstracto. Destacables son dos acuarelas de Zdravko Mandic, En la costa y En el río, en las que los colores fríos muy diluidos son utilizados para dar una atmósfera brumosa en un paisaje lacustre. El cielo es tratado con gradaciones muy leves de lavados de verde, azul, amarillo, rojo y violeta que sólo son visibles bajo una observación minuciosa. Los pescadores aparecen como figuras monocromas de hombros difuminados y abrigos hasta las rodillas en trazos muy limpios y uniformes. A su lado, dos obras más de Silva Vujovic, Balcones y Ruinas, en las que se esquiva lo dulce y amable de esta técnica al mostrar imágenes de desastre y desgaste arquitectónico. Escaleras, puertas, basura y óxido son tratadas con maestría combinando veladuras con el uso de colores sólidos y ocres. Particularmente los balcones dan una apariencia de ventas y puertas muy pequeñas contra lo macizo de un edificio firme y desgastado. La simetría de las figuras recuerda los edificios multifamiliares y de interés social que no son ajenos a nuestro país.

En la misma sala, de un carácter simbolista y místico encontramos cuatro obras de Laposava Milosevic Sibinovic-Lepa. La más firme es Ascensión, donde los colores son firmes y contrastantes entre los rojos de la figura central y el azul difuminado del cielo. Los otros tres cuadros muestran sin tapujos, símbolos y señales de tipo religioso en compañía de curiosas figuras acampanadas y femeninas (por los caracteres sexuales que se les agregan) que lo mismo arman estrellas en conjunto o miran por la cornisa de alguna plataforma.

Cercano a la estética del neoexpresionismo, Bojan Otasevic presenta Reflejo, donde los contrastes de color, semejantes a los de Sibinovic-Lepa (rojo y azul), evidencian un perfil masculino del lado derecho, pero escondiendo su alter ego delineado entre las masas de rojo del izquierdo.

Prescindiendo de la variedad cromática, encontramos Escena de atardecer de Jelena Salinic, un paisaje que juega con las gradaciones de negro y gris, concentrando irremediablemente la atención en una cabra de cuerpo rojo y sombra azul. Conforme vamos avanzando por la muestra las abstracciones van acrecentándose hasta llegar a obras como Izquierdo y Derecho de Bozidar Placinic. Aquí el papel ya no solo contribuye a la textura general de la imagen, sino que ha sido intervenido con un esgrafiado que raya en el intaglio (relieves profundos sobre la superficie del soporte) ofreciendo, además una figuración geométrica de blanco dominante sobre colores texturizados. La acrecentada humidificación del papel con la acuarela puede ocasionar que éste vaya presentando pliegues y ondulaciones evidentes a la observación (como se nota en estas obras), que no son efecto del deterioro sino que responden a las propiedades físicas de los materiales que habrán de ser aprovechadas por l@s artistas.

En este sentido pueden encontrarse dos obras plenamente abstractas: Escrituras luminosas de Ivana Bselica, que de la sombra a la luz y de la luz a la sombra intervienen colores dorados y brillosos que combinan su concentración acuosa con desgarres en el papel, agregando volumen a la planimetría de la superficie. Hay, sin embargo, dos obras que sobrepasan la integridad de la pintura y ofrecen algo más: Juego y Toque amarillo de Svezana Svecak, dos conjuntos de bolsitas de té de diferentes dimensiones y pintadas con acuarela, adheridas al papel mediante costuras de hilo de diferentes colores y acomodos. Estas son las obras más transgresoras de la bidimensionalidad de la técnica de la acuarela, rindiendo así honores al apellido de contemporáneo que tiene la muestra.

Esta exposición es buen motivo para traer a colación que actualmente hay una presencia significativa de la acuarela en la ciudad de Morelia. En las dos muestras De la vista…nace el artista ubicadas en el Centro Cultural Clavijero y la Arcada de la Casa de la Cultura encontramos algunas piezas realizadas por niñas y niños en esta técnica relacionadas con Francisco Toledo, Remedios Varo y Alfredo Zalce; para chic@s a grandes la acuarela puede cubrir aspiraciones creativas de manera sólida y expresiva.

Acuarelas infantiles en las muestras De la vista...nace el artista.


Publicado en el suplemento Letras de cambio

Diario Cambio de Michoacán

31 de mayo 2009

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